En una ceremonia celebrada en Viena el 20 de junio, la científica española recibió dos premios al Inventor Europeo 2019, uno votado por el público y otro el de reconocimiento al logro de toda una vida.

La científica española comenzó su carrera profesional en Estados Unidos en el laboratorio del premio nobel Severo Ochoa, y continuó su carrera en el CSIC, donde en 1967 fundó el primer laboratorio en genética molecular del país. La investigación realizada por el equipo de Margarita Salas sobre el virus phi29 se plasmó en 1989 en una patente que protegía un método revolucionario para amplificar el ADN. La amplificación del ADN es hoy en día una técnica habitual en todos los laboratorios de genética del mundo y es imprescindible para aplicaciones como la secuenciación del ADN, la identificación de huellas genéticas en técnicas forenses o tests de paternidad, el diagnóstico de enfermedades, etc.

A parte del impacto científico de sus investigaciones, es remarcable la repercusión económica de los desarrollos de las invenciones del equipo de Margarita Salas. Cabe destacar que las regalías de las patentes de Margarita Salas han ascendido a casi 4 millones de euros, todo un hito en las políticas para revertir la inversión pública en investigación básica en España.

Margarita Salas y su equipo representan un ejemplo de la alta calidad de la innovación española y, aunque en los años 80 ellos experimentaron dificultades para conseguir que su tecnología llegara al mercado, hoy en día en España existe un ecosistema de transferencia de tecnología que acompaña a los investigadores en el arduo proceso de conseguir que su investigación acabe aportando un beneficio a la sociedad.

Autor: Patricia Salama

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