Tag Archives: Piratería

Reciente creación de la Intellectual Property Crime Coordinated Coalition (IPC3) de EUROPOL y EUIPO


El pasado 12 de julio tuvo lugar en la sede de EUROPOL en La Haya el lanzamiento de la Intellectual Property Crime Coordinated Coalition (IPC3). Esta organización supone la respuesta de la UE a los delitos contra la propiedad intelectual e industrial y es resultado de la unión de fuerzas entre EUROPOL y la EUIPO en esta materia.


La IPC3 se fundamenta en el acuerdo estratégico firmado en 2013 entre EUROPOL y la EUIPO. Queda incardinada dentro de la actual estructura de EUROPOL, contando con el apoyo financiero de la EUIPO de 500.000 euros anuales.

Este organismo proporcionará apoyo técnico y operativo a las fuerzas del orden y a otros socios en la UE, y fuera de ella, mediante:
a) facilitación y coordinación de investigaciones transfronterizas,
b) vigilancia e información sobre las tendencias de delitos online y aparición de nuevos modus operandi,
c) reforzar la armonización y estandarización de los instrumentos legales y procedimientos operativos para enfrentarse a los delitos contra la propiedad intelectual e industrial de forma global, y
d) llegar al público y a los agentes del orden mediante el aumento de la concienciación y facilitar entrenamiento en este específico campo de conocimientos. 
La creación de este organismo está más que justificada si tenemos en cuenta el elevado impacto en la UE de los productos falsificados y pirateados, que alcanzan hasta el 5% de las importaciones con un valor de 85.000 millones de euros. La lucha contra estos delitos es una prioridad de los agentes de la ley para proteger a los consumidores de productos peligrosos y defectuosos y para combatir las redes de crimen organizado envueltas en estas actividades ilegales, frecuentemente conectadas a otras formas graves de delincuencia transnacional (contrabando, inmigración ilegal, explotación laboral, evasión de impuestos, blanqueo de capitales, financiación de actividades terroristas, etc).

La creación de un organismo específico de EUROPOL para combatir este tipo de delitos venía siendo reclamada desde el Joint Task Force Observatory EUIPO-INTA del EU Anti-Counterfeiting Subcommittee de la INTA, del que ELZABURU forma parte.



Visite nuestra página web: http://www.elzaburu.es/

Con la Iglesia han topado … los ciberpiratas!

The 10 commandments
de John Taylor
vía Flickr
¿Hace falta decir que cualquier mensaje que contribuya a reforzar la sensibilidad social hacia la lucha contra la piratería comercial es positivo, necesario y urgente?  La Conferencia Episcopal Española (CEMCS) acaba de hacer público un documento, con ocasión de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que dista mucho de resultar una anécdota.

Bajo el título “La piratería en el cine, una mirada desde la Doctrina Social de la Iglesia”, el documento examina el fenómeno de la defraudación de los derechos de propiedad intelectual a la luz de los mandamientos.

La Iglesia empieza por reconocer el valor cultural del mundo del cine y la importancia de la labor creativa que el medio despliega. Para la Iglesia el cine es una industria cultural “que contribuye al bien común por medio de la reflexión, el diálogo, la exposición de ideas o de puntos de vista alternativos, la descripción de la naturaleza humana y de su dignidad”.

A continuación la Comisión Episcopal denuncia que la piratería en el cine recibe frecuentemente una consideración “relativista y utilitaria”. En su lugar, la Iglesia propone una aproximación al problema desde una “conciencia moral” que ponga en valor la dimensión social de los bienes intelectuales y culturales.

Es lógico que desde este punto de vista moral, la piratería no pueda calificarse sino como un pecado contra el 7º mandamiento (“no robarás”). Y no por obvia esta proclamación deja de ser importante. Pero no es la única sorpresa que nos regala este documento.

Para los obispos, la piratería inflige un daño al bien común de la sociedad (pues la industria del cine se resiente y no puede desarrollar su labor creativa) y la piratería daña además “al ser humano en su esencial dignidad” (puesto que es una forma de actuar ligada al consumo por el consumo).

En ocasiones Internet ha sido contemplada como una verdadera “religión”, con apóstoles y mártires de una supuesta “causa digital”. Pues bien que se sepa bien claro que para la Religión Católica, que pasa por ser la verdadera, los desvíos en el uso de la red –como es el fenómeno de la piratería- atentan contra los mandamientos y constituyen pecado.

A más de las sanciones que el ordenamiento arbitra para este tipo de delincuencia, los piratas se exponen a partir de ahora a una consecuencia más severa, por su duración: la mismísima condena eterna a las penas del infierno.



Visite nuestra página web: http://www.elzaburu.es/  

El impacto económico del comercio mundial de productos falsificados: imposible mirar hacia otro lado

El pasado día 18 fue presentado el estudio en la sede de la OCDE en París “Comercio de productos falsificados y pirateados: calibrando el impacto económico” elaborado conjuntamente por la OCDE y la UEIPO. La publicación de este estudio se produjo en la víspera del inicio del 2016 OECD Integrity Forum que se desarrolló los días 19 y 20 de abril de 2016.

Ambas instituciones han analizado la información de casi medio millón de retenciones aduaneras en todo el mundo desde 2010 a 2013 y han elaborado el estudio más riguroso hasta la fecha de estimación del tráfico mundial de productos falsificados.

Los resultados del estudio se refieren a retenciones aduaneras, no incluyendo productos falsificados y paralelos producidos y consumidos en el interior del país ni los productos digitales pirateados en Internet. Resaltamos algunos datos en dicho estudio:

– el tráfico internacional de productos falsificados o pirateados en 2013 representaron el 2,5 % del total del comercio mundial por valor de 461.000 millones de USD. Esta cantidad equivale al PIB de Austria o el PIB combinado de Irlanda y la República Checa, lo que da una clara idea de los posibles ingresos económicos que obtienen las organizaciones criminales envueltas en este comercio.

– la importación en EU de este tipo de productos en 2013 alcanzó el 5 % del total de las importaciones con valor de 85.000 millones de euros (116.000 millones USD), lo que sugiere que las falsificaciones en la UE tienen el doble de impacto que en el total mundial.

– la falsificación y la piratería tienen gran importancia en una economía global impulsada por la innovación, suponiendo la principal amenaza a la economía basada en el conocimiento. La protección y defensa de la propiedad industrial e intelectual es uno de los principales impulsores de la innovación, contribuyendo al crecimiento económico a largo plazo.

– los falsificadores y los piratas maximizan sus beneficios dirigiéndose a todos los segmentos de mercado: tanto a los compradores que creen comprar un producto original (mercado primario) como a los que directamente quieren comprar productos falsificados (mercado secundario).

– cualquier producto en el que la propiedad industrial e intelectual añada valor económico y cree diferencias de precios se convierte en objetivo para los falsificadores, afectando a cualquier tipo de producto, tanto para consumidores de productos de lujo como para empresas y consumidores normales.

– la falsificación y piratería es un fenómeno global y dinámico que se apoya en la recuperación del comercio tras la crisis, la apertura de mercados en muchas regiones, la aparición y globalización de cadenas de valor y la explosión del comercio electrónico.

– este tipo de productos se originan prácticamente en todas las economías en todos los continentes, siendo China la mayor economía productora.

– los países cuyas empresas han sido más golpeadas por el comercio de productos falsificados y pirateados son los siguientes: Estados Unidos (20%); Italia (15%); Francia y Suiza (12%); Japón y Alemania (8%); Reino Unido (4%); Luxemburgo (3%); Finlandia, España y Bélgica (2%) y China (1%). Algunos países emergentes cuyas compañías innovadoras se apoyan en la propiedad industrial e intelectual para basar su estrategia global de desarrollo también sufren este tipo de infracciones.

– las rutas comerciales de los productos falsificados y pirateados son complejas y son objeto de cambios dinámicos a través de puntos de tránsito, algunos de estos en economías con un gobierno débil o con fuerte presencia de organizaciones criminales o redes terroristas, como Afganistán y Siria, con cambios cada año para explotar los resquicios y ausencias de control que se presenten en cada momento.

– continuo aumento del porcentaje de pequeños envíos, principalmente a través de envíos postales o empresas de mensajería, debido a la creciente importancia de Internet y el comercio-e en el comercio mundial. Por un lado, los traficantes se benefician del descenso de costes en este tipo de envíos, evitando su detección y minimizando los riesgos de sanción, mientras que, por otro lado, se aumentan los costes operacionales de control y detención por las aduanas debido al enorme volumen de envíos.


Los distintos países pueden y deben establecer, de forma individual o conjunta, soluciones políticas y de protección efectiva frente a este fenómeno global que afecta no sólo al titular del derecho de propiedad industrial e intelectual sino al propio Estado y a la sociedad en su conjunto. Como pone de manifiesto el documento de base para el 2016 OECD Integrity Forum, los costes de la inacción son significativos, ya que exponen a la sociedad a las amenazas globales engendradas por el lado oscuro de la globalización, en el que la ausencia de controles efectivos de integridad en las administraciones aduaneras pueden beneficiar al crimen organizado permitiendo prosperar el tráfico ilícito y el contrabando, que incluye tanto productos prohibidos como falsificados, estimando que las pérdidas de ingresos aduaneros por la corrupción en ese sector en los Estados miembros de la OCDE alcanzan un mínimo de 2.000 millones USD cada año. Una cifra que no permite mirar hacia otro lado.


N.BVersión española del artículo publicado en el Managing IP Blog



Visite nuestra página web: http://www.elzaburu.es/

España, el tercer país de la UE de mayor impacto de las falsificaciones en el sector del deporte

España se sitúa en tercer lugar en el ranking de países de la UE con mayor impacto de la falsificación en el sector del deporte con un 15,7% de las ventas, solo por detrás de Lituania y Latvia, superando en más del doble la media de la UE (6,5% de las ventas). Sin embargo, los impactos absolutos de mayor importancia se dan en Francia y España, concentrando ambos países la tercera parte de las ventas perdidas en la UE debido a la falsificación, que asciende a un total de 492 millones de euros.

Estas son las principales conclusiones que afectan a España del reciente informe “El coste económico de la vulneración de los DPI en losartículos de deporte” del Observatorio Europeo de las Vulneración de losDerechos de Propiedad Intelectual de la OAMI, elaborado conjuntamente con la Oficina Europea de Patentes. De acuerdo con este informe, el consumo total de artículos deportivos en la UE en 2012 se estimó en 7.500 millones de euros, existiendo un total de 4.271 empresas dedicadas a la fabricación de estos productos dando empleo a 43.000 trabajadores en la UE.

Además de los efectos directos de la falsificación por la pérdida de ventas de las empresas legítimas del sector de artículos deportivos, indirectamente se ven afectados otros sectores económicos con unas pérdidas de 361 millones de euros. Por otro lado, la Administración Pública pierde ingresos por impuestos (IVA, Impuesto sobre la Renta, Impuesto de Sociedades y cotizaciones a la Seguridad Social) estimados en 150 millones de euros. Los efectos directos e indirectos de la falsificación en este sector provocan una pérdida de ventas en la economía de la UE estimada en unos 850 millones de euros dando lugar a la pérdida de 5.800 puestos de trabajo.

Teniendo en cuenta que este informe incluye solamente la fabricación de artículos y equipos de deporte (como palos de golf, raquetas y pelotas de tenis, esquíes, etc) pero excluye las prendas de vestir y el calzado deportivo, hay que deducir que los costes económicos de la falsificación de artículos de deporte son realmente mayores a los que se indican en el informe.


Visite nuestra página web: http://www.elzaburu.es/

Fin del secreto bancario incondicionado en la investigación de ventas online de productos falsificados

En reciente sentencia de 16 de julio 2015 (asunto C-580/13), el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJ) acaba de establecer los límites a las leyes nacionales que protegen el secreto bancario. A raíz de una cuestión prejudicial planteada por el Tribunal Supremo Federal de Alemania sobre la compatibilidad de su ley nacional de secreto bancario con la Directiva 2004/48/CE relativa al respeto de los derechos de propiedad industrial e intelectual, el TJ declara que dicha Directiva se opone a una disposición nacional que permita, de forma ilimitada e incondicional, a una entidad de crédito ampararse en el secreto bancario para negarse a facilitar a la autoridad judicial información relativa al nombre y dirección del titular de una cuenta bancaria en el marco de un procedimiento por violación de la propiedad industrial e intelectual.

Los hechos se remontan al año 2011 cuando Coty Germany, licenciataria en exclusiva de la marca comunitaria Davidoff Hot Water, adquirió a través de una plataforma de subastas por Internet un frasco de perfume con dicha marca, ingresando su importe en la cuenta bancaria abierta en el Stadtsparkasse Magdeburg indicada por el vendedor. Tras comprobar que el perfume comprado era falso, Coty Germany pidió a la plataforma de subastas que le comunicara el verdadero nombre del titular de la cuenta de usuario de la plataforma que había vendido el perfume utilizando un seudónimo. La persona designada admitió ser el titular de esa cuenta de usuario pero negó haber vendido el perfume, negándose, al amparo de su derecho a no declarar, a dar más información.

Coty Germany solicitó al banco Stadtsparkasse Magdeburg que le facilitara el nombre y dirección del titular de la cuenta bancaria en la que se había ingresado el importe del perfume falsificado, negándose este banco a facilitar esa información acogiéndose al secreto bancario.

Ante esta situación, Coty Germany ejercitó una acción civil ante el Tribunal Regional de Magdeburgo y éste conminó a dicho banco a comunicar la información solicitada. Posteriormente, la sentencia fue anulada por el Tribunal Superior Regional de Naumburgo al estimar que el banco podía negarse a testificar en un proceso civil en base a la ley civil alemana. Coty Germany interpuso recurso de casación ante el Tribunal Supremo Federal, que suspendió el procedimiento y planteó la cuestión prejudicial ante TJUE.

La cuestión pone en evidencia la necesaria conciliación, por una parte, del derecho a la tutela judicial efectiva y el derecho de propiedad industrial e intelectual y, por otra, del derecho a la protección de los datos personales.

El TJ viene a declarar que la disposición del derecho nacional, aisladamente considerada, que permita a un banco denegar de forma ilimitada, al no contener su redacción condición ni precisión alguna, la información relativa al nombre y dirección de la cuenta de las personas envueltas en actividades infractoras de la propiedad industrial e intelectual, no respeta el derecho fundamental a la tutela judicial efectiva y a la propiedad industrial e intelectual, impidiendo la aplicación por las autoridades nacionales competentes de la posibilidad de ordenar la comunicación de los datos prevista en el art. 8.1 de la citada Directiva.


Esta sentencia constituye un claro apoyo a las legislaciones nacionales que garantizan un justo equilibrio entre los distintos derechos fundamentales en juego, a la vez supone una seria limitación al secreto bancario en la investigación de las infracciones de la propiedad industrial e intelectual. Teniendo en cuenta la opacidad del vendedor de productos falsos a través de Internet, la identificación del titular de la cuenta bancaria en la que se efectúan los pagos resulta de extraordinaria importancia –la única forma, en la mayoría de los casos- para el descubrimiento del autor de la infracción. En nuestro país, hay que esperar que esta sentencia tenga mayor transcendencia en la jurisdicción civil, al limitar el secreto bancario invocable en ese orden, y algo menos en la jurisdicción penal, en la que el Juez de Instrucción ya dispone de amplias facultades en la investigación de delitos y de privación de derechos fundamentales. En cualquier caso, la sentencia supone un gran paso para hacer frente a un fenómeno descontrolado como son las ventas por Internet de productos con marcas falsificadas.



Visite nuestra página web: http://www.elzaburu.es/

Buscar

Formulario de suscripcion

Sí, soy humano*

Se ha enviado un mensaje de confirmación; por favor, haga clic en el enlace de confirmación para verificar su suscripción.
El email ya esta en uso
Tienes que escribir un email
Tienes que cliquear el captcha
El captcha no es correcto

Pincha para oir nuestros programas de radio

Archivo