1.- Hechos. La compañía Freixenet solicitó ante la Oficina de Armonización del Mercado Interior (OAMI) el registro como marca de la imagen de una botella de vidrio descrita como “botella esmerilada negra mate” y la de otra botella descrita como “botella esmerilada blanca que al estar llena de vino espumoso adopta una apariencia dorada mate parecida a una botella escarchada”. En sus solicitudes Freixenet declaró que no deseaba obtener protección sobre la forma del envase, sino sobre el aspecto específico de su superficie.

La OAMI denegó el registro de las solicitudes por considerar que carecían de carácter distintivo, conforme al artículo 7.1 b) del Reglamento sobre la Marca Comunitaria (Reglamento núm. 40/94). La decisión fue confirmada por la Sala de Recursos de la OAMI y posteriormente por el Tribunal General. Freixenet recurrió en casación ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.




2.- Pronunciamientos. El Tribunal de Justicia comienza realizando una recapitulación de su doctrina jurisprudencial sobre el carácter distintivo de una marca en el sentido del artículo 7.1 b) del Reglamento núm. 40/94, en particular en relación con las marcas tridimensionales. Conforme a la misma, dado que el consumidor medio no tiene la costumbre de presumir el origen de los productos basándose en su forma o en la de su envase, al margen de todo elemento gráfico o textual, sólo una marca que de una manera significativa difiera de la norma o de los usos del sector y que por este motivo cumpla su función esencial de indicación del origen no está desprovista de carácter distintivo.

El Tribunal de Justicia considera que esta jurisprudencia es también válida para las marcas solicitadas por Freixenet aunque no reivindiquen la forma del envase sino el aspecto específico de su superficie. Y concluye que el Tribunal General cometió un error al no seguir esa jurisprudencia para examinar el caso.

La sentencia señala que el Tribunal General, en lugar de comprobar si las marcas solicitadas diferían de manera significativa de la norma o de los usos del sector, se limitó a observar de modo genérico que el color y el bruñido del vidrio de la botella no podían funcionar como marca si no se utilizaban en relación con un elemento denominativo. El Tribunal de Justicia considera que esta apreciación conduce sistemáticamente a excluir de la protección como marca comunitaria a
todas las marcas constituidas por la forma del envase del propio producto que no incluyan un elemento denominativo.

Por este motivo, el Tribunal de Justicia anula la sentencia del Tribunal General y las resoluciones de la OAMI que habían denegado el registro de las marcas de Freixenet.

3.- Comentario.

La sentencia del Tribunal de Justicia constituye sin duda una buena noticia para los productores de bebidas, puesto que confirma la posibilidad de registrar como marca comunitaria algún rasgo particular y característico de una botella, sin que sea necesario que vaya acompañado de un signo denominativo. Eso sí, siempre que tenga la suficiente distintividad, para lo cual tendrá que asegurarse de que “difiere significativamente de la norma o de los usos del sector”. 


Autor: Carlos Morán Medina


Visite nuestra página web: http://www.elzaburu.es/